por Ariel Álvarez Valdés
La historia de Pablo y el esclavo se encuentra en la Epístola a Filemón. En su carta a San Pablo dejó sentado el principio de que entre los cristianos la esclavitud es inaceptable, y de que privar a otro de su libertad o disponer de su vida, va contra el Evangelio de Jesucristo, que vino a liberarnos a todos.
A San Pablo lo han acusado de muchas cosas: de misógino, antisemita, intolerante, nuerótico, fanático. Todas imputaciones qeu se revelan infundadas. Hay una, sin embargo, que parece justificada: la de ser esclavista, es decir, partidario de la esclavitud.
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